Hotel Indigo Venice - Sant'Elena
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El barrio tranquilo

Palacios y plazas. Góndolas y helado. Canales y carnaval. Playas y Bienal. No hay un destino tan singular y mágico como Venecia, una maravillosa ciudad flotante en el noreste de Italia.

Decir que Venecia es una ciudad muy concurrida sería quedarse corto. Es una ciudad de 55.000 habitantes que atrae a casi 30 millones de visitantes cada año. Pero su enorme popularidad no significa que todavía no haya rincones de la ciudad por descubrir. Como nuestro barrio de Sant’Elena, que tiene el encanto de un pequeño y tranquilo pueblo italiano. Aquí es más probable ver a vecinos paseando a sus perros que a grupos de turistas bajando de autobuses.

Sant’Elena, un retiro espiritual alejado del bullicio de San Marco, es un lugar tranquilo pero con muchas sorpresas que descubrir. Es un centro mundial del arte y la cultura modernos y muestra a los visitantes una cara desconocida de Venecia que pocos turistas ven.

Por supuesto, ir de vacaciones a Venecia y no visitar la Basílica de San Marcos, el Puente de los Suspiros y el Palacio Ducal de San Marcos sería absurdo, y todos estos monumentos mundialmente conocidos están a poca distancia de Sant’Elena. Muy poca distancia separa Sant’Elena de San Marco, pero los dos barrios son un mundo aparte. Hasta la primera guerra mundial, Sant’Elena fue una isla, aislada del resto de la ciudad en el extremo oriental del sestiere de Castello, el más grande de los seis sestieri (barrios) de Venecia. Todavía en la actualidad tiene una atmósfera insular.

Nuestro hotel está situado en el corazón del barrio, construido en 1930 en un convento reformado, ofrece un relajante santuario interior donde alejarse del bullicio de la ciudad. En nuestro barrio se encuentra la elegante iglesia gótica de ladrillo rojo de Sant’Elena, construida por monjes agustinos en el siglo XI y famosa por su imponente campanario. Tal vez sea la iglesia, o tal vez nuestro antiguo monasterio, pero este barrio desprende una calma casi espiritual.

Una sensación de tranquilidad que te envuelve nada más bajar del vaporetto (taxi acuático) en la parada de Sant’Elena, que conecta el barrio con el resto de la laguna veneciana. La estación se encuentra en el maravilloso y tranquilo parque delle Rimembranze. Los parques públicos grandes y frondosos son raros en Venecia, por lo que esta es una oportunidad única para relajarse bajo el sol con un buen libro, un amplio espacio para ti y, por qué no, una copa de Prosecco. Al fin y al cabo, todavía estás en Venecia.

Nuestro barrio de Sant’Elena
y el cercano Lido, a solo una parada de vaporetto, muestran una cara de Venecia que muchos visitantes no ven. Es cierto que algunos de los mejores secretos de la ciudad también se pueden encontrar en las islas de alrededor. En la hermosa Murano, por ejemplo, se pueden visitar las fábricas de vidrio donde todavía se fabrica vidrio soplado, mientras que la pintoresca Burano es merecidamente famosa por sus coloridas casas y extraordinarios restaurantes de pescado. Venecia es una ciudad de cuento de hadas repleta de palacios, catedrales y museos que te dejarán con la boca abierta. En nuestro barrio podrás volver a recobrar el aliento. Aquí podrás escapar del ruido y el bullicio, experimentar la auténtica vida local y sentirte renovado. Este es un barrio de auténtica tranquilidad.
Un corto paseo
Después de un corto paseo hacia el norte se encuentran los Jardines de la Bienal, creados por voluntad de Napoleón Bonaparte cuando Venecia estaba bajo el dominio francés a principios del siglo XIX. Estos jardines albergan casi 30 pabellones nacionales y embajadas culturales permanentes que exponen el arte y la arquitectura de sus países. El pabellón británico es un edificio neoclásico del siglo XIX, el pabellón de los Estados Unidos es un gran edificio de estilo palladiano de mármol, mientras que la propuesta de Australia es un edificio con forma de caja negra claramente del siglo XXI. El parque es un centro de arte y cultura moderna que se puede visitar todo el año, aunque realmente cobra vida durante la Bienal de Venecia, que, como su nombre indica, se celebra cada dos años. Los años en los que los artistas toman el relevo, se celebra una bienal de arquitectura.
Los Jardines de la Bienal son el eje central de las celebraciones de la Bienal, aunque muchos eventos también tienen lugar en el Arsenal, un astillero que se remonta a una época histórica de siglos en la que la poderosa ciudad-estado de la República de Venecia dominaba el comercio en el Mar Mediterráneo. En el siglo XVI, el Arsenal era una ciudad dentro de otra ciudad, donde trabajaban cerca de 16.000 personas que eran capaces de construir un barco en tan solo un día. Merece la pena visitar este enorme complejo, a pocos pasos de nuestro hotel, alejado de los festivales de arte o arquitectura, en buena parte porque su porta magna (puerta principal) es el primer ejemplo de arquitectura renacentista de la ciudad.

Otra razón importante

Lido la playa de Venecia

Hay otra razón importante por la que este lugar juega un papel importante en el arte y la cultura modernos. Justo al otro lado del río, frente a Sant’Elena, se encuentra el Lido, sede del Festival Internacional de Cine de Venecia, el certamen de este tipo más antiguo del mundo y uno de los «Tres Grandes» junto con Cannes y Berlín. El Lido, un estrecho banco de arena, es la playa de Venecia y, sorprendentemente, prácticamente no hay turistas si tenemos en cuenta sus 12 kilómetros de arena dorada y maravillosas vistas de la laguna. Anímate a visitar el extremo sur del Lido y déjate sorprender por lo que encontrarás: granjas, dunas de arena, una reserva natural y una de las experiencias más difíciles de encontrar en Venecia, la soledad.